Iguana verde: tamaño, cuidados y por qué no puede tenerse como mascota en España
Por el equipo de Bichos Exóticos · Publicado el

En resumen
- Nombre científico
- Iguana iguana
- Tamaño adulto
- Hasta cerca de 1,5–2 m con la cola
- Esperanza de vida
- Unos 15–20 años o más
- Dieta
- Herbívora: hojas, flores y verduras
- Espacio
- Un recinto del tamaño de una habitación
- Legalidad en España
- Prohibida como mascota: reptil que supera 2 kg de adulto
- Papeles
- CITES, Apéndice II
La iguana verde (Iguana iguana) es una de las imágenes clásicas del reptil exótico: una cresta de púas, escamas verdes y una mirada tranquila. De cría cabe en la mano, y esa es la trampa. Es uno de los reptiles que más se abandona cuando crece.
Importante en España: una iguana verde adulta supera los 2 kg, y la Ley 7/2023 (disposición transitoria segunda) prohíbe tenerla como animal de compañía. Esta página explica cómo es y qué necesita por interés informativo y para quienes viven en países donde sí se permite. Si estás pensando en comprar una en España, no lo hagas: lee antes animales exóticos permitidos en España.
Qué tamaño alcanza
Una iguana adulta puede acercarse a 1,5–2 metros contando la cola, que es más de la mitad de su longitud, y pesar varios kilos. La cría que ves en una tienda necesitará, en pocos años, un recinto del tamaño de una habitación.
Lo que necesita para vivir bien
- Espacio: un recinto muy amplio y alto, con ramas para trepar.
- Calor: una zona de baño de sol bajo un foco, con unos 35–40 °C en la superficie, y una zona fresca. Todo con termostato.
- Luz UVB: imprescindible, durante unas 10–12 horas al día, para fijar el calcio.
- Humedad: relativamente alta, de un 60–70 %.
- Agua: una poza para beber y bañarse.
El equipo se explica en iluminación y calor y terrarios y hábitats.
Qué come
La iguana adulta es herbívora: hojas verdes variadas, flores y algunas verduras. No necesita proteína animal, y darle insectos o pienso para perros o gatos puede causarle problemas renales y óseos. Una dieta mal equilibrada, sin calcio y UVB, produce enfermedad ósea metabólica.
Carácter y manejo
Las crías manipuladas desde pequeñas suelen ser dóciles, pero los adultos, sobre todo los machos en celo, pueden volverse territoriales. Su cola actúa como látigo y sus garras arañan con fuerza. Como todos los reptiles, pueden portar salmonela, así que hay que lavarse las manos.
Legalidad
En España está prohibida como mascota: la Ley 7/2023 veta los reptiles que superan los 2 kg de adultos, salvo las tortugas, y los propietarios debían comunicarla a la administración en los seis meses siguientes a la entrada en vigor de la ley. Además, las iguanas figuran en el Apéndice II de CITES, así que la venta exige documentación en los países donde se permite. Una iguana abandonada o suelta puede convertirse en un problema ecológico, como ha ocurrido en Florida. Más en animales exóticos permitidos en España y en tenencia responsable.
No confundas
La iguana marina es otro animal, exclusivo de las Galápagos: lo explicamos en iguana marina. La iguana del desierto es una especie pequeña del suroeste de Norteamérica.
Alternativas legales
Si lo que te atrae es un reptil de compañía, empieza por el gecko leopardo o el dragón barbudo, y mira más opciones en la guía de lagartos.
Preguntas frecuentes
›¿Se puede tener una iguana verde en España?
No. La disposición transitoria segunda de la Ley 7/2023 prohíbe la tenencia como animal de compañía de los reptiles que de adultos superen los 2 kg (salvo las tortugas), y una iguana verde adulta pesa varios kilos. La prohibición rige hasta que se apruebe el listado positivo y, según el borrador de 2026, los reptiles de ese tamaño no cumplirían sus criterios.
›¿Cuánto mide una iguana verde adulta?
Puede acercarse a 1,5 o 2 metros contando la cola, que supone buena parte de la longitud. Por eso necesita un recinto muy grande.
›¿Es buena mascota para un principiante?
No. Necesita mucho espacio, calor y UVB constantes, una dieta vegetal bien equilibrada y paciencia durante décadas. Muchas se abandonan al crecer.
›¿Es agresiva?
Los ejemplares jóvenes manipulados con cuidado pueden ser dóciles, pero los adultos, sobre todo los machos en celo, pueden volverse territoriales y herir con la cola y las garras.



